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JESÚS RUEDA,
EMPEÑO CON ELEGANCIA


Semana del 10 Al 16 De Junio

Contador público y profesor universitario, protagoniza junto a su hijo Juan David Rueda, colaborador de Mario Hernandez, la tercera historia con la que la firma hace homenaje a la figura paterna.

No hay un hombre más orgulloso de lo que hace que Jesús Rueda. Es contador público y su pinta lo delata: siempre anda de punta en blanco con traje de dos piezas, camisa perfectamente planchada y corbata; todo apropiadamente combinado. Su hijo Juan David, aunque con un look más casual, es igual: sus elecciones son impecables… cada cosa en su lugar.

Hay mucha complicidad en esta pareja, además de un auténtico cariño. Jesús, que nació en Pasto pero llegó a Bogotá hace aproximadamente 35 años, procura ser un mejor padre todos los días y lo ha conseguido, según él, con diálogo, tolerancia y comprensión, además de un ingrediente clave: amor. En su hogar de cuatro (mamá, papá y dos hijos) hay permanente soporte y acompañamiento; todos se entregan al núcleo familiar y ponen sus acciones diarias en manos de Dios.

“Mi papá es un papá presente; jamás ha hecho falta en nuestra vida. Si hay algo que nos ha tratado de recalcar a mi hermana Mónica María y a mí es el enorme poder que tiene la familia, y que cuando él y mi mamá falten nos tenemos el uno al otro”, dice Juan David, quien trabaja en el equipo del canal digital de Mario Hernandez desde hace 9 meses. Eso lo aprendió Jesús de su padre; es algo que viene de generaciones atrás y que hoy ha hecho mella en la vida de sus hijos.

También han calado hondo otro tipo de lecciones de vida, como, por ejemplo, hacer las cosas con empeño. “Él siempre se esfuerza, siempre se esmera, siempre nos demuestra que la gente crece si le mete verraquera a las cosas, si realiza todo con pasión, con cariño, si se levanta todos los días y dice ‘quiero lograr esto’”, comenta su hijo.

Jesús Rueda es, además, profesor universitario; dicta clases de contaduría en diferentes instituciones luego de culminar su jornada laboral. “Está siempre hasta tarde en la universidad y dice: ‘voy porque quiero, porque me gusta; eso es lo que lo hace ser mejor cada día”, cuenta.

“Ellos han visto que me le mido a lo que sea, a trabajar con denuedo y con satisfacción. Por eso les digo: ‘gocen lo que están haciendo’, ‘vivan felices en todos sus procesos’. Eso es lo que han recibido y lo están haciendo bien”, afirma Jesús.

Para él, lo más satisfactorio de ser padre ha sido ver crecer y triunfar a sus hijos, ver que día a día logran lo que quieren. “Y lo hacen sin querer parecerse a sus padres en absolutamente nada, porque la pretensión de los papás no es que los hijos sean iguales a uno, al contrario, que sean ellos mismos y que sean exitosos; eso se ve reflejado en mis dos hijos”.

Siente así mismo una inmensa alegría de haber podido presenciar el crecimiento profesional de su hijo. “Me siento muy orgulloso de ver que de ser en un momento determinado su guía y su faro, poco a poco él se ha convertido en el mío. Siento una gran satisfacción porque Juan David está logrando lo que soñaba: estudió lo que quiso y trabaja donde quiere… eso es la felicidad total”.

Él es exclusividad; Él es Mario Hernandez

Si quieres conocer más historias de padres e hijos a propósito de la campaña de Padres, descubre un nuevo post la próxima semana.

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